Cuando terminó el último campeonato, la sensación que flotaba en Munro indicaba que iba a ser muy complicado poder retener a los dos anchos que tenía el Tricolor, como Diego Cisterna y Gastón Díaz. El primero todavía viste la camiseta de Cole, pero el último se ganó la oportunidad de jugar en la máxima categoría.
En el descanso del último partido, el Gula recibió una plaqueta como reconocimiento a su paso por Colegiales. No es para menos, ya que fue una pieza clave de las últimas dos brillantes temporadas del club y fue el goleador del equipo en el campeonato pasado, con diez tantos.
A los 29 años, le llegó la posibilidad de pisar las canchas de la Primera con la camiseta de Tigre y el deseo es que triunfe en su carrera. El mediocampista siempre agradeció el cariño de todos los hinchas del Tricolor y manifestó que se sintió como en su casa. Es que el Gula dejó una huella en Cole por su categoría y su corazón.
Imagen: LPC
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